Y entonces, abrió los ojos de par en par, esperando que todo el dolor y el sufrimiento que le causaba la vida real se esfumara pero no, allí de estaba de nuevo oprimiéndole el corazón.
Ese sentimiento de insatisfacción que te inunda de la cabeza hasta la punta de los pies. Y fue en ese momento cuando se pregunto ¿Que salio mal?
Había pensando que muriendo y que saliendo de la realidad terminaría con todo, pero no fue así. Y ahora estaba allí en ese lugar que le provocaba mas miedo, hasta se podría pensar que le hacia arrepentirse. ¿No se supone que cuando te suicidas todo termina? Toda esa tristeza que te oprime se debió esfumar en cuanto su alma salia de su cuerpo. Se sentia peor que cuando habia empezado a planear su muerte.
Estaba aun mas sola que en su mundo real. Amigos fantasmas, familiares a medias, sueños quebrados e ideales sin futuro. ¿Cuanto mas podría aguantar? No podia fingir toda la vida. No podia seguir con esa auto-compasión y con la de los demás. Debia quebrar ese algo en su interior y dejar de aparentar algo que no era.
Pero ahora el castigo era aun mas peor. No habia nadie a su alrededor. Ni siquiera esas voces que la calmaban por un tiempo. Ni siquiera el rostro de la persona por la cual mantenía un poco de animo. Nada. Era una oscuridad absoluta. Y entonces comenzó a llorar.
Era un llanto que sobrepasa los limites auditivos. Que iba mas allá de sentimientos muertos. Era un llanto sin esperanza por que toda ella se esfumo, por que toda ella estaba rota.
Se hincó y se abrazo a si misma. Deseando poder salir de allí pero el castigo estaba hecho. Esa seria su cruz. Una soledad absoluta, en donde no hay mas que tristeza y un profundo arrepentimiento.
Y deseo por primera vez... estar viva.


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